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Castigo ejemplar


Todos los seres fantásticos que le habían acompañado durante su infancia permanecían encerrados bajo llave al fondo de su memoria. Paulatinamente, se había ido olvidando de ellos. Por el contrario, los héroes pensaban en él constantemente y en el trato humillante recibido tras tantos buenos ratos compartidos. -Es injusto- pensaban. Y como en sus mundos la injusticia era algo contra lo que había que luchar, buscaron venganza.

Con la ayuda del hombre invisible, fueron saliendo uno a uno de aquel estrecho reducto. Supermán y el flautista de Hamelín encabezaron la extensa fila de criaturas que rodearon a quien les había dado la espalda. Pero el niño que conocieron ya no estaba. En su lugar, encontraron a un hombre de mirada triste que ni siquiera les prestó la menor atención.

Encolerizados, emplearon sus poderes para malograr todos los aparatos electrónicos del lugar, desde la televisión a la consola, pasando por el ordenador de sobremesa, el portátil, el móvil y la tableta electrónica. Sólo el Ebook se salvó milagrosamente, junto con los viejos cómics y los libros de su niñez. Gracias a ello, el hombre de mirada triste ha vuelto a recuperar la sonrisa.


María Coca

Imagen: M.J. Amorín

Eso iba a decir yo: si el hombre se relacionara de nuevo con los seres fantásticos que le acompañaron a la infancia seguro que volvería a sonreír.
Bonito relato, María, para tenerlo en cuenta cuando la mirada triste nos llene.

Un beso

Qué bueno volver a tu tasca y recuperar la sonrisa apacible a través de tus historias siempre ingeniosas y de las que aprende tanto! Yo he sacado hoy al Pinocho que me quitó el sueño más de una noche.Abrazo, María

Espero que siempre podamos seguir leyendo; aunque ahora hasta de eso dudo ya. ¿Te imaginas una vida sin libros? Madre mía...

Muy en la línea. Gracias por esta calidad que destilan tus renglones. Ojalá siempre haya otros renglones que pongan a raya la tristeza cuando nos atenace.

Dejo aquí mi huella, María, para que sepas que he venido a saludarte y a agradecerte tus visitas.
Te abrazo.

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Sobre mí

  • Maria Coca
  • Sevilla, Spain
Datos
Tú no eres como los demás niñ@s -decía mi madre- Y si no puedes sobrevivir en este mundo, mejor será que te construyas uno propio. (J. Winterson)