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Demasiada perfección



Justo cuando va a conocer al hombre de su vida que camina hacia ella, gira a la derecha. Piensa en sus problemas económicos para llegar a fin de mes. En ello, el hombre que la haría más feliz que ningún otro, llega hasta su automóvil. Espera que a su mujer le guste el regalo de cumpleaños. Enciende el motor. Pone música. Boleros. Adora los boleros. Y arranca cuando la mujer que es su media naranja está a punto de cruzar la avenida.

El semáforo cambia a rojo. Ella escucha un bolero e inconscientemente sonríe. No cruza. Mira hacia el auto. Contempla un brazo. Una mano que baila con el volante. El conductor mira sus piernas de mujer. Desea recorrerlas. Imagina a la mujer completa y sonríe. La canción se la dedica a ella. Ambos se desean. Fantasean. Se aman. Pasión a granel. Éxtasis. Se casan. Nacen tres hijos maravillosos. Fines de semana en la playa. Risas. Besos. Más besos. Amor ilimitado. Siempre.

Cuando el semáforo pasa a verde, él acelera. Espera acertar esta vez. Sólo eso. Ella cruza la calle y vuelve a pensar en ajustar los gastos del mes.



María Coca

Imagen: N. Kara

Buenos dias maría...¿Cuántas veces te he dicho cuánto admiro tu capacidad de síntesis? lo bueno y breve, dos veces bueno
Buen finde, guapa

Siempre es un gustazo leerte!

La perfección es peligrosa a veces

Ocurrente y bien trenzada, María, como todo lo que escribes.
Gracias por tus felicitaciones por mi nuevo libro.
Abrazos.

Se cruzan, nos cruzamos. Es tan difícil alinear todas las causas y condiciones...

Qué bien lo expresas.

Besos, amiga.

¿Entendí mal o tiene un final macabro? No hay nada perfecto, pero hasta lo que parece que lo es puede cansar.

Muy bueno, Maria

Un beso

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Sobre mí

  • Maria Coca
  • Sevilla, Spain
Datos
Tú no eres como los demás niñ@s -decía mi madre- Y si no puedes sobrevivir en este mundo, mejor será que te construyas uno propio. (J. Winterson)