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Evolución sentimental


Cada estancia de su corazón estaba anegada por el miedo. Así que buscó el lugar más alto que encontró y se sentó a esperar que bajara la marea del terror. El miedo, de a poco, se convirtió en un océano, pero él recordó a Noé y construyó un barco en el que refugiarse.

Pasado un tiempo difuso, lanzó una paloma y ésta le trajo el recuerdo de un beso en el pico. Y desde ese día, cada vez que el miedo le mira a los ojos, saca sus mejores recuerdos al sol y sonríe. La reconquista visceral es una labor ardua. Lo sabe, aunque está decidido a arriesgarse a sentir. De hecho, ayer por poco se enamora: progresa adecuadamente.

María Coca


Real como la vida misma; me encanta... Un beso grande

De una u otra manera siempre se siente. Y ya que se siente, es mejor ser consciente de ello.

En tu texto, aunque breve, zumba el estruendo de una catarata de sentimientos: perlitas de este domingo con sabor a sábado. Gracias.

Un beso,
Saleta.

Es cierto que, a veces hay tanta agua, que ni nadar como un campeón nos salvaría.

Como siempre es un placer leerte mi dilecta amiga...de donde sacas tantas ideas.
Un abrazo desde el pacífico.

Que la paloma en vez de una rama traiga un beso es un sueño pintoresco de toda alegría de la vida. ¡Me encanta!, además me encanta regresar y saber que tus hermosos microcuentos, aún brillan en el mundo.

Un abrazo enorme María.

Anna Bahena.

Después de mucho tiempo vuelvo, que golpe de realidad tus letras, siempre nuestros sentimientos están sujetos a golpes de miedo, pero los buenos recuerdos nos impulsan a seguir y reconstruir nuestro camino.

Un abrazo desde MG

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Sobre mí

  • Maria Coca
  • Sevilla, Spain
Datos
Tú no eres como los demás niñ@s -decía mi madre- Y si no puedes sobrevivir en este mundo, mejor será que te construyas uno propio. (J. Winterson)